Mi cara se está torciendo. Hoy me fije en el espejo, mi nariz va hacia la derecha y mi mandíbula está girando hacia la izquierda. No es extremadamente perceptible. Sólo cuando me toman una foto de frente es evidente que mi cara está en guerra. Cada pedazo se ha separado y ha decidido tomar caminos opuestos.La odontóloga y el otorrinolaringólogo fueron los primeros en notarlo. Ambos sugirieron realizar procedimientos correctivos en aras de mantenerme en el rango de belleza que incluye a la gente que no es ultrahermosa, pero que no asusta a nadie. Halar un poco aquí, quebrar un poco allá, vivir con dolores de cabeza por dos años y Presto! Otra vez alineada, otra vez simétrica.
Francamente no me entusiasman las cirugías de ningún tipo y la ortodoncia es prueba pasada y, evidentemente, no superada. (Mal haya el día en que ingresé a tu consultorio Dr. J.S.BACH!)
No quiero que mi nariz sea víctima de la estética. Lo siento nariz, me gustas tal cual eres. Lamento que las constantes alergías y sonadas de pañuelo te hayan desubicado un poco. Entiéndeme! Qué podía hacer con tanto picor sino restregarte hacía un lado?... Si hubieras sido un poco más fuerte seguirías en tu lugar.
En cuanto a mis dientes... estoy segura de que me odian. cuatro años después de iniciar mi ortodoncia terminé frente a un espejo arrancando con un alicate cada uno de los brackets. Adios sonrisa perfecta! Adios dolores de cabeza! Hola de nuevo mella de la suerte! Para lo único que sirvió esa época de tortura fue para enderezar mis incisivos y para conocer mejor a mi padre, quien fue el responsable de llevarme a las sesiones de tortura medieval.
Hace unos meses fui de nuevo a la odontóloga para hacerle a mi sonrisa imperfecta el lavado y engrase. Al ver semejante desorden bucal la doctora se dedicó a explicarme con lujo de detalle las terribles consecuencias que podía tener para mi salud no hacerme de nuevo la ortodoncia. En mi cabeza, la tipa sonaba igualito que Malefica cuando le lanzaba la maldición a la Bella Durmiente.
"Es muy probable que el contacto desigual entre tus molares astille tus dientes hasta que se partan desde la base y los pierdas... PARA SIEMPREEEEE", dijo la doctora.
"Y cómo cuanto tiempo tengo hasta que se me caigan los dientes?", pregunté un poco asustada.
"Puede ser cuestión de semanas... o años", dijo.
Honestamente, ¿qué clase de persona le dice a alguien que se le van a caer los dientes si no se hace una ortodoncia? Lo peor del cuento es que la historia de terror me la echó sólo cuando le dije que la estética me importaba bien poco... Definitivamente sospechoso.
La verdad es que no he descartado del todo someterme de nuevo a esa tortura, pero les aseguro que no será con alguién con tan poco sentido de lo apropiado.
Mientras tanto me conformo con ser como la Dora Maar de Picasso: Imperfectamente inspiradora.
Imagen: Retrato de Dora Maar de Pablo Picasso