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19/2/10

Digital Shorts

Lo mejor de Saturday Night Live lo pone Andy Samberg... Para muestra un boton:


8/12/09

La loteria del control remoto

Usualmente no hay nada bueno que ver en la television. Trecientos canales, treinta canales, tres canales... casi siempre es lo mismo: Programas de concursos, novelas, dramas, docudramas, infomerciales, comerciales, peliculas viejas, cualquier cosa.

Pero hay dias en que tienes suerte. Le das al boton de encedido y te consigues una buena pelicula, un buen concierto o un buen programa sobre dinosaurios, animales, personas o lo que te de nota. En ese momento no te has dado cuenta pero te has ganado la loteria del control remoto.

Como veo muchisima television y tengo buena memoria puedo recordar algunas de mis victorias en la ruleta de la grilla de programacion. Una vez tuve la suerte de descubrir que en un canal de peliculas de tercera estaban dando un maraton de Alfred Hitchcock, una semana despues fue el de Woody Allen, luego uno de Akira Kurosawa y despues el de Igmar Bergman. En otra ocasion, en Discovery Chanel pasaron un especial de conquistadores maravilloso, otro con la vida de los santos mas locos de la Iglesia Catolica y otro sobre los golpes mas letales de cada una de las artes marciales que se practican en el planeta.

Mi ultima ganancia en estas lides ocurrio ayer. Esperando a que llegara la hora de How I Met Your Mother, me puse a cambiar canales y me tope con un documental sobre la vida y obra del pintor americano Chuck Close (Les debo el nombre del docu y el director porque no esta registrado en IMDB). El programa estuvo genial porque no solo te permitia observar como el artista completaba uno de sus autoretratos, sino que incluia entrevistas con un monton de musicos y pintores, amigos de Close, que hablaban sobre ser artistas en la segunda mitad del siglo XX. Lamentablemente, nunca he visto en persona una pintura de Close pero imagino que deben ser tan impactante como se ve en television.

A los que les gusta el arte moderno los invito a echarle un vistazo a la obra de este pintor y a los que no los llamo a jugar de vez en cuando la loteria del control remoto. Tal vez consigan ver algo que les produzca tanta felicidad como la que me produjo ver ese programa.
Imagen cortesia de:

5/11/09

Habia una vez

Cuando era niña tuve la suerte de tener una abuela que me contaba cuentos antes de dormir. Las 7:00pm era una hora mágica en la que desfilaban por mi habitación todos los pretendientes de la cucarachita Martínez, Cenicienta perdía su zapato y el conejo Pedro buscaba refugio del granjero que pretendía asarlo para la cena. Gracias a esas noches forme un fuerte lazo con mi abuela y desarrolle una enorme curiosidad por la palabra escrita.
Hace unos días vi un comercial sobre un producto que pareciera fomentar la hora del cuento: En el spot en cuestión aparecen dos niñas listas para ir a dormir. La mayor ofrece a la más pequeña leerle un cuento antes de ir a la cama, pero esta última le recuerda que eso no será posible pues todavía no ha aprendido a leer. La mayor no hace caso a su hermana y abre el libro que trae bajo el brazo… Entonces, ¡oh, sorpresa!, una voz comienza a narrar la historia… ¡Es la abuela!- dicen las niñas mientras la voz sigue con la narración, que es personalizada pues incluye los nombres de las muchachitas en la historia. Una voz en off nos dice que Hallmark es el fabricante de “Storybook”, único artefacto en el mercado que permite grabar una lectura personalizada de la historia incluida en el libraco, para que así “puedas leerles todas las noches”.

“Storybook” parece la solución perfecta para aquellos padres que trabajan todo el día o para aquellos abuelos, tíos o padrinos que viven lejos de sus nietos, sobrinos o apadrinados y quieren mantener el contacto con ellos aunque sea vía mp3. Sin embargo, creo que quienes crearon el artefacto olvidan cual es el punto de la hora del cuento: Compartir con el otro.

Puede que la voz este presente, pero la persona no y sin persona no creo posible un intercambio real. Al final del día ese es todo el punto. Si de niña me hubieran regalado un libro que se leía solo me hubiera parecido una estafa… ¿Quién va a responder a mis preguntas? ¿Qué pasa con los cambios que solía sucederle a la historia noche tras noche? Y ¿Qué están haciendo mis padres o mis abuelos que es tan importante que me tienen que dejar con una niñera electrónica?… A lo mejor exagero y es un gran producto. Espero por sus comentarios...