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4/4/12

Gloria


Después de un par de años, otra vez me toca pararme temprano con relativa frecuencia. No es que me encante despertarme antes de que salga el sol o que canten los pájaros, pero debo admitir que me fascinan los colores del amanecer. Hay algo en esa luz que te invita a empezar de nuevo, a arrancar, a estar feliz... esa luz y el aire fresco lleno de rocío mañanero, por supuesto.

Cuando vivía en Caracas y tenía que salir de mi casa a las 5:30 am, lo que más disfrutaba era adivinar en que parte del trayecto me iban a agarrar los primeros rayos del sol. Muchas veces ligaba a que fuera a la altura del CCCT, porque allí podía disfrutar mejor de los morados y azules verdosos que pintaban al Ávila a primera hora del día.

Aquí no hay montañas que se pinten de colores, pero si hay muchos árboles y un horizonte amplio que cambia de tono minuto a minuto.

En estos días acompaño este espectáculo con música clásica y debo admitir que es uno de los momentos perfectos de mi día. Vean la foto e imagínense la cuestión por un rato. Verdad que es hermoso?

27/1/10

Algo bueno para escuchar

Conseguir un buen programa de radio es dificil, pues usualmente la oferta de este medio es bastante repetitiva. En la maniana comedia o noticiero, al medio dia mas comedia o noticiero, en la tarde analisis politico o comentario social y en la noche mas comentario politico o comentario social “irreverente” (que en el mundo de los DJ es equivalente a decir groserias).

Con la excepcion del noticiero meridiano que comandaba Aymara Lorenzo, son pocos los programas caraquenios que me parecian originales por su formato. De hecho si me hacia fiel oyente de un espacio era o porque su conductor era mordaz, o porque era tan estupido que me daba risa; un efecto que el comediante americano Martin Short llama “Celebracion de la estupidez”.

El primer programa de noticias que me sorprendio por la calidad del contenido y la experticia de sus conductores fue un podcast deportivo de la Cadena Ser que mi jefe solia escuchar. El noticiero no se limitaba a comentar sobre los deportes populares como el futbol o el basketbol, sino que tambien incluia analisis sobre disciplinas menos televisadas como la marcha olimpica, la pelota vasca o el lanzamiento de jabalina.

A mi no me encantan los programas deportivos, pero este era tan bueno que alguna vez pense en suscribirme al fulano podcast.

El segundo programa que ha acaparado mi atencion, y el cual recomiendo ampliamente a mis amistades angloparlantes, se llama This American Life, y es producido por National Public Radio (NPR).

Este espacio semanal de una hora dedica cada uno de sus programas a un tema diferente. Esta dividido en cuatro segmentos donde el conductor puede narrar una historia, entrevistar a personas relacionadas con el tema que esta tratando o dejar que los propios protagonistas cuenten lo que pasa.

Los productores combinan magistralmente sonidos, musica y conduccion para que el espacio produzca un reportaje organico, creativo e interesante. Nada sobra y todo tiene un porque en This American Life.

Hasta ahora la edicion que mas me ha gustado se titula "Long Shot" y pone el ojo (o mas bien la oreja) en el arte de predecir. El detalle esta en que ademas de hablar sobre las tipicas visiones de quiromanticos y pitonisas, el conductor investiga los efectos de los pronosticos medicos en una familia; pregunta a un grupo de maestras cuales metas academicas alcanzaran sus alumnos; y descubre la incapacidad confesa de los economistas para hacer predicciones certeras sobre el comportamiento de la bolsa.


Creo que mi descripcion no le hace justicia al programa, asi que los invito a que incluyan This American Life en su lista de podcast.

Es gratis asi que no tienen excusa.